Fundamentos de la Economía Popular y Solidaria

 




Introducción

La Economía Popular y Solidaria (EPS) emerge como un paradigma alternativo que cuestiona los pilares del modelo económico capitalista. Su propuesta central, como la define Coraggio (2011), es invertir la prioridad hegemónica, poniendo “el trabajo antes que el capital”. Esto implica que la actividad económica debe ser un medio para el bienestar colectivo y la reproducción ampliada de la vida, en lugar de un fin orientado a la acumulación de capital. Para comprender su alcance y potencial transformador, es indispensable analizar los fundamentos teóricos, prácticos y éticos que la sustentan, los cuales se nutren tanto de la crítica a la economía clásica como de las prácticas ancestrales de cooperación y las realidades concretas de la economía popular.

 Fundamentos Teóricos: La Crítica a la Utopía del Mercado Autorregulado

La base conceptual de la EPS se apoya en pensadores que desafiaron la idea de una economía autónoma y desvinculada de la sociedad.

La Economía "Incrustada" de Karl Polanyi

Uno de los pilares teóricos más importantes proviene de Karl Polanyi. En su obra magna, Polanyi (2017) argumenta que el sistema de mercado es una anomalía histórica. Sostiene que, en la mayoría de las sociedades humanas, la economía ha estado “incrustada” (embedded) en las relaciones sociales, es decir, subordinada a la política, la religión y las obligaciones comunitarias. El capitalismo, según Polanyi, intentó la utopía peligrosa de "desincrustar" la economía, creando un mercado autorregulado que trata el trabajo, la tierra y el dinero como si fueran mercancías. Este proceso, que él denomina la "mercantilización ficticia", es la fuente de graves dislocaciones sociales y ecológicas. La EPS responde directamente a este diagnóstico, buscando "re-incrustar" la actividad económica en la sociedad y someterla a valores democráticos y solidarios.

 

El Don y la Reciprocidad en Marcel Mauss

Otro fundamento clave se encuentra en la antropología económica, particularmente en el trabajo de Marcel Mauss sobre el don. Mauss demostró que muchas economías se basan en un ciclo de reciprocidad (dar, recibir y devolver) que no busca una ganancia material inmediata, sino crear y mantener lazos sociales. Esta lógica del don contrasta radicalmente con la transacción mercantil, que es impersonal y finaliza con el pago. Autores contemporáneos de la EPS, como Laville (2009) y Carranza (2013), recuperan esta idea para subrayar que la cooperación y la confianza son elementos económicos tan válidos y eficientes como la competencia.

 

La Economía Popular como Fundamento Práctico y Cultural

En el contexto latinoamericano, la EPS no puede entenderse sin su anclaje en la economía popular. Esta no es una economía marginal o "informal", sino un vasto conjunto de prácticas productivas, comerciales y financieras desarrolladas por los sectores populares para resolver sus necesidades al margen del empleo asalariado formal.

Coraggio (2014) enfatiza que la economía popular es la base material y cultural que sostiene a la EPS en la región. Aporta saberes organizativos, lógicas de producción orientadas al valor de uso y formas de cooperación comunitaria que priorizan la vida digna sobre la rentabilidad. Emprendimientos comunitarios, cooperativas de ahorro y crédito, redes de trueque y asociaciones productivas son la expresión viva de este fundamento, demostrando que es posible organizar la economía desde abajo, a partir de las necesidades y capacidades de la gente.


Principios Éticos: El ADN de una Economía para la Vida

Los fundamentos de la EPS también son éticos. Estos valores no son un añadido decorativo, sino principios operativos que guían la toma de decisiones.

  • Solidaridad y cooperación como alternativa al individualismo y la competencia (Razeto, 2007; Singer, 2007).
  • Autogestión y democracia económica, promoviendo que los trabajadores sean dueños y gestores de sus propias empresas (Coraggio, 2011).
  • Sostenibilidad integral, buscando el equilibrio entre la viabilidad económica, la justicia social y el respeto a los límites ecológicos (Guerra, 2014).
  • Inclusión y equidad como objetivo central, generando oportunidades para los sectores históricamente excluidos por el capital (Guridi & Pérez de Mendiguren, 2016).

 

Hacia una Economía Plural: El Fundamento Estructural

Finalmente, la EPS no propone reemplazar totalmente el mercado por una única lógica solidaria. Su fundamento estructural es la construcción de una economía plural, un concepto desarrollado por autores como Laville (2009). Esta visión reconoce que una sociedad sana necesita el equilibrio y la articulación de diferentes esferas económicas:

  1. El Mercado: Intercambios de bienes y servicios.
  2. La Redistribución: El rol del Estado en la provisión de bienes y servicios públicos.
  3. La Reciprocidad: Las redes de ayuda mutua y cooperación comunitaria.

La propuesta es, por tanto, limitar el dominio del mercado totalizador y fortalecer las otras dos esferas, creando un ecosistema económico más resiliente, diverso y democrático.

 

Conclusión: Fundamentos Sólidos y los Desafíos de la Transformación

Los fundamentos de la Economía Popular y Solidaria (EPS) son, sin duda, robustos y multifacéticos. Se anclan en una sólida crítica teórica al reduccionismo de mercado (Polanyi, Mauss), se nutren de las prácticas y saberes concretos de la economía popular latinoamericana (Coraggio), se guían por un marco ético centrado en la vida (Razeto, Singer) y proponen un modelo estructural pluralista y democrático (Laville). Entender estos pilares es crucial para reconocer a la EPS no como un conjunto de iniciativas aisladas y bienintencionadas, sino como un proyecto integral de transformación social que busca construir una sociedad donde la economía esté, finalmente, al servicio de las personas y del planeta.

Sin embargo, un análisis crítico honesto debe ir más allá de la celebración de sus principios y reconocer los enormes desafíos y contradicciones que enfrenta en su implementación práctica. La EPS opera en un océano capitalista, y esta realidad impone tensiones significativas:

  1. El Desafío de la Escala y la Competitividad: Las organizaciones de la EPS, a menudo de pequeña o mediana escala, deben competir con corporaciones que se benefician de economías de escala, tecnologías avanzadas y un enorme poder de mercado. La pregunta fundamental es cómo pueden estas iniciativas solidarias escalar y articularse en redes más amplias para tener un impacto macroeconómico, sin ser aplastadas por la lógica competitiva o forzadas a adoptar prácticas que contradicen sus valores.
  2. El Riesgo de la Cooptación y el "Lavado Solidario": A medida que la EPS gana legitimidad, aumenta el riesgo de que su discurso sea cooptado por el Estado o el mercado. Los gobiernos pueden promoverla como una política focalizada para aliviar la pobreza sin abordar las desigualdades estructurales, mientras que las empresas pueden adoptar un "lavado solidario" (social washing), utilizando el lenguaje de la EPS con fines de marketing. Esto amenaza con vaciar de contenido su potencial radical y transformador.
  3. Las Tensiones Internas de la Autogestión: La democracia económica es un ideal poderoso pero complejo en la práctica. Las organizaciones autogestionadas enfrentan una tensión constante entre la eficiencia económica, que a veces requiere decisiones rápidas y especializadas, y la participación democrática, que es deliberativa y consume tiempo. Equilibrar la viabilidad financiera con la misión social y la cohesión del grupo es un reto permanente que puede generar conflictos y agotamiento.
  4. La Dependencia del Ecosistema Externo: La EPS no puede florecer en el vacío. Requiere un ecosistema de apoyo que incluye políticas públicas favorables (compras estatales, créditos blandos, marcos legales adecuados) y un cambio cultural en los patrones de consumo. Una excesiva dependencia del apoyo estatal puede comprometer su autonomía y capacidad crítica, mientras que la ausencia de dicho apoyo la condena a una lucha por la supervivencia en un terreno de juego desigual.

A pesar de estos formidables obstáculos, el valor de la Economía Popular y Solidaria no reside en ser una solución perfecta y ya realizada, sino en su condición de laboratorio social vivo. Es un campo de experimentación donde se demuestra, día a día, que es posible organizar la producción, el consumo y las finanzas de otra manera. Su mayor fortaleza es su resiliencia y su capacidad para construir el futuro desde las prácticas cotidianas de millones de personas. Por tanto, más que una utopía, la EPS es un horizonte en construcción, un proyecto político que, con todas sus tensiones, sigue representando una de las alternativas más coherentes y esperanzadoras frente a las crisis del modelo hegemónico.

 

Referencias

Carranza, C. (2013). Economía de la reciprocidad: Una aproximación a la economía social y solidaria desde el concepto del don. Otra Economía, 7(12), 14-25.

Coraggio, J. L. (2011). Economía social y solidaria. El trabajo antes que el capital. Abya-Yala.

Coraggio, J. L. (2014). La economía social y solidaria, y el papel de la economía popular en la estructura económica. En MIES-IEPS (Eds.), La economía popular y solidaria: El ser humano sobre el capital 2007-2013 (pp. 21-44). Instituto Nacional de Economía Popular y Solidaria.

Guerra, P. (2014). Socioeconomía de la solidaridad. Universidad Cooperativa de Colombia.

Guridi, L., & Pérez de Mendiguren, J. C. (2016). La economía social y solidaria, las capacidades colectivas, y el desarrollo humano local. En C. Puig (Coord.), Economía Social y Solidaria: conceptos, prácticas y políticas públicas (pp. 169-184). Universidad del País Vasco y Hegoa.

Laville, J. L. (2009). Con Mauss y Polanyi, hacia una teoría de la economía plural. En J. L. Coraggio (Coord.), ¿Qué es lo económico? Materiales para un debate necesario contra el fatalismo (pp. 89-107). CICCUS.

Polanyi, K. (2017). La gran transformación. Los orígenes políticos y económicos de nuestro tiempo (3a ed.). Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1944).

Razeto, L. (2007). La economía de solidaridad: Concepto, realidad y proyecto. En J. L. Coraggio (Ed.), La economía social desde la periferia. Contribuciones latinoamericanas (pp. 317-338). Altamira.

Singer, P. (2007). Economía solidaria. Un modo de producción y distribución. En J. L. Coraggio (Ed.), La economía social desde la periferia. Contribuciones latinoamericanas (pp. 59-78). Altamira.


📘 Para conocer más del sector cooperativo, continúa leyendo los siguientes artículos

La disolución de las cooperativas de ahorro y crédito se comprende mejor cuando se analiza dentro del marco histórico, normativo e institucional del cooperativismo ecuatoriano. Los siguientes artículos amplían este contexto y fortalecen el análisis académico.


🔍 Evolución, fusión y disolución cooperativa


📊 Inclusión financiera, barreras y protección al socio


🧠 Gobernanza, institucionalidad y prácticas cooperativas


📜 Fundamentos legales, históricos y sistémicos


Explorar estos artículos permite al investigador y al profesional comprender de forma sistémica los procesos de disolución, fortaleciendo el análisis sobre gobernanza, sostenibilidad e institucionalidad del cooperativismo ecuatoriano.

 

Comentarios